La tecnología y el mundo empresarial se unen en un concepto que está ahora en boga: las start-ups. Talvez has escuchado hablar de algún amigo que comenzó una start-up y le está yendo super bien, o por el contrario, tuvo que abandonar el proyecto y dedicarse a otra cosa.
¿Qué es una start-up?
Se trata de una idea de negocio que empieza y que se trata de construir. Esta idea de negocio debe arrancar y, para esto, sus creadores se apoyan en la tecnología para mostrar sus ideas y buscar financiamiento.
Las start-ups se caracterizan por ser sumamente innovadoras, por requerir de apoyo externo y porque son empresas de capital-riesgo.
El capital-riesgo es aquel en que un inversionista apoya con capital a una start-up que tiene un elevado potencial y está en fase de crecimiento.Las start-up tienen otro componente mágico: están asociadas a la gente joven.
Zuckerberg y Moscovitz son solo unos de los tantos que han consolidado a este nuevo tipo de empresario: un joven con una gran idea, que no necesariamente requiere de la educación formal para iniciar con sus proyectos y que, de repente, logra posicionarlos y, con ello, influenciar a miles de personas alrededor del mundo. ¡Esta es tu época!
Estás en esta generación súper chiva en que las estructuras y los patrones rígidos se rompen, y comienzan a surgir oportunidades en donde menos se espera... Una start-up es, en esencia, una oportunidad que vos mismo creás.
Para tener éxito en tu start-up, creá algo que la gente ame.
¿Cómo comenzar una start-up?
Si te interesa incursionar en el mundo de las empresas jóvenes, estas son algunas ideas que podés tomar en cuenta:
- Perder el miedo. Tenés que permitirte romper esquemas y estructuras. Tenés que dejarte llevar por tu pasión, tus ideas y, sobre todo, tu confianza en vos mismo. Las start-ups son riesgosas y debés estar consciente de ello.
- Debés pasar de la idea a la ejecución. Las ideas son maravillosas, pero deben plasmarse en situaciones y objetos reales para que comiencen a tener un efecto en tu vida... ¡y en tus ingresos!
- Debés tomar en cuenta la realidad del mercado. Es importante que tu start-up te permita aportar algo nuevo, algo que la gente aún no conoce y que necesita.
- Podés tomar como punto de partida una necesidad que vos mismo tenés. De esta manera conocés muy bien tu mercado y podés pensar en soluciones pertinentes.
- Pensá en tu nicho de mercado primero. De nada sirve un proyecto que solo creaste para vos. Para que tenga éxito, debe resonar en la gente.
- Rodeate de personas que compartan tu misión y que hagan un buen equipo de trabajo con vos.
- Tenés que dedicar tu atención, interés y TIEMPO a tu proyecto.
- Buscá los recursos tecnológicos que te permitirán impulsar e inyectar de dinero tu empresa.
¿Qué estás esperando para iniciar el mejor proyecto de tu vida? Y, no olvidés seguir estudiando y seguir siempre en crecimiento. Para ello, da una vuelta por nuestra oferta de carreras.
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